Semana 40: La señora que decía que sí
02-09-2026

La señora Matilde no sabía decir que no.
Cada vez que decía sí, se encogía un poco.
Al principio nadie se dio cuenta.
—¿Me deja pasar?
—Sí.
Dos milímetros.
—¿Me guarda el sitio?
—Sí.
Medio centímetro.
—¿Me podría dejar cinco duros?
—Sí.
Un centímetro entero.
Al cabo de un tiempo, la señora Matilde había perdido casi medio metro.
El médico le recomendó que empezara a decir no.
—¿Lo intentará?
—Sí.
Perdió tres centímetros de golpe.
A partir de ese día evitó a la gente.
No cogía el teléfono.
No abría la puerta.
Si alguien le preguntaba la hora por la calle, huía.
Pero una tarde encontró a un niño llorando al lado del camino.
—Señora, ¿me ayudará a encontrar a mi madre?
La señora Matilde miró al niño.
Después miró sus propias piernas, que ya no llegaban muy lejos.
—Sí.
Se hizo tan pequeña que el niño tuvo que cogerla con las dos manos.
—¿Y ahora qué hago con usted?
La señora Matilde suspiró.
—No lo sé.
Y empezó a crecer.
